miércoles, 13 de febrero de 2008

Cuenta Conmigo




Padre Nuestro,
Eterno gran Señor.
Tu que todo diste por nosotros,
A ti me dirijo en esta ocasión.
Tan solo para agradecerte
Tu inconmensurable gran amor.
El que me das cada día,
El que me brindas
El que llena de gozo mi corazón.
Tu siempre tiendes tu mano,
Para socorrernos ante el temor.
Nos envuelves con tus brazos,
Nos liberas del dolor.
Llenas nuestros días de alegrías,
Los condimentas con milagros
de la vida.
A ti mi Señor,
Te agradezco de corazón.
Tu nunca nos abandonas.
Siempre incluso nos perdonas.
Nos una y otra oportunidad,
Que no siempre aprovechamos
Y te llegamos a fallar.
Tu Señor misericordioso,
Cuenta conmigo
Desde mi pequeñez en este mundo.
El que trato de recorrer
Siguiendo tus pasos
Que hoy me llevan a agradecer.
Cuenta conmigo Señor,
Tu hija de corazón..

Compañera de mis Andares


Compañera de mis marchas y mis andares,
Quédate conmigo.
Te necesito en mis tiempos difíciles.
Contágiame tu fuerza coraje y valentía,
Tu entereza e infinito amor
Tu capacidad de perdonar
Incluso a aquel que nos lastimó
ó llego a desearnos el mal.
Ayúdame a vivir con alegría
a pesar de las pruebas del camino,
y sus cruces que parecen eternas
aunque nunca se igualaran
a aquella que cargo tu hijo por nuestro perdón.
Dame un poco de tu paciencia,
para que no me desaliente
la lentitud de los cambios
que mi vida profesa.
Que las espinas de la vida
no nos ahoguen tu buena semilla.
Que no perdamos la utopía
de que somos dignos y capaces
de llevar una vida mas linda.
Más sana.
Más pura.
Hacia ti encaminada.
Reflejo de tus enseñanzas.
No permitas que baje los brazos
en mi lucha ante la injusticia.
Que no se enturbie mi mirada
cuando mis ojos se cubren de lágrimas,
a punto de no ver la luz del Sr.
que siempre nos acompaña
aunque nuestro horizonte se tiña
por momentos de oscuros colores.
Acompáñame en la oración,
para no perder la esperanza.
Para darle raíces sólidas a mis acciones.
Para discernir donde poner mis mayores esfuerzos,
y descubrir mi lugar y mi misión en esta vida
que Tú, tu Hijo y el Santo Sr me brindan.

Cielo de mi Mundo


Sé por siempre madre mía
Cielo de mi mundo
Manto de mis temores
Salvación de mi alma
Remedio de mis necesidades
Enmienda de mi vida
Consuelo de mis aflicciones
Regazo de mis tristezas
Motor de mis proezas
Ejemplo de buen amor
Guardiana de mis secretos
Paraje de mis ansiedades
Te suplico me concedas tu ayuda
hoy que necesito tu manto me aparte
de toda angustia y dolor
Ayúdame a mantener
mi alma libre de pecado
Santifica mi vida
Para así poder ser
una mejor persona cada día de mis días
Sienta en mi los dones de la misericordia
Yo me consagro a vos
Como hija tuya y del Señor
Bendíceme madre
Confío en tus manos mi existencia entera
Acepta mi pasado con todo lo que he sido
Acepta mi presente con todo lo que es
Acepta mi futuro con todo lo que será
Madre en ti confió
En ti me regocijo
A ti te brindo toda mi devoción
Y el amor de mi corazón

Bienamado San José


Bienamado padre
A ti recurro hoy Señor,
Como una hija a su padre
Pido tu ayuda con mi dolor.
Ruego por tu consuelo.
Por tu amparo.
Por tu protección.
Tu que guiaste a la sagrada familia
Por los infortunios y el dolor,
Ayudándolos cada día,
Dándoles fuerza y todo tu amor.
Lo mismo te pido como hija,
Ayúdame oh señor!
Querido San José.
Mi confianza deposito en ti.
Esperando escuches mis ruegos.
Esperando te fijes en mi.

Bienaventurada María


Bienaventurada María
Madre de todos
Tu que tienes el poder
de interceder ante tu hijo amadísimo
nuestro Cristo, Jesús,
ven en mi ayuda.
Escucha las suplicas
que incluyo en esta oración.
Poque tú, madre amada, poderosa y glorificada
Eres tan buena,
Que siempre por tus ovejas clamas.
Tómame bajo tu protección.
Necesito tu consuelo.
Necesito de tu amor.
A ti recurro a través de la oración,
Esa dicha tan hermosa
Que Dios nos regalo.
Ayúdame para que mis temores
se desvanezcan con un adiós.
Para que mi fuerza de lucha florezca
Igual que las rosas de tu amor.
Acompáñame Maria,
Una vez mas en mi oración.
Tu hija te lo pide,Te lo dice con amor

Ayudame Madre


Guardiana de mis días
Vengo a postrarme a tus pies.
Segura por la confianza que siento
Por todas las gracias que me has concedido.
Te abro mi corazón,
buscando refugio en el tuyo.
Suplicándote una vez mas
Me ayudes a sobrellevar mi pesar.
Porque la tristeza me gana?
Si no quiero que me invada,
mucho menos que me venza.
Sé que tantas veces como me he caído,
Tantas veces me has levantado.
Por cada vez que me han herido,
Tu compasión me ha sanado.
Dame fuerzas madre para olvidar y perdonar.
Para seguir mi camino,
Sin recodar ni el abandono ni el dolor.
Porque el amor lastima tanto?
Porque nunca llega para quedarse?
Ayúdame a olvidar.
Ayúdame con este nuevo comenzar.

Cada Noche


Madre mía que me abrazas,
Cada noche en tu mirada.
Tu cálida sonrisa,
Ilumina la vigilia.
Guardiana de mis sueños.
Custodia de mi alma.
En tí deposito mis ansias,
Cada noche hasta la mañana.
A ti te suplico intercedas,
Ante el Señor por esta gracia.
Ayúdame para que al levantarme,
Encuentre consuelo y gozo en mi alma.

Angel de la Guarda

Angel de la guarda
Tu que velas nuestro sueño,
Acude a nosotros cada noche
Eleva nuestros sueños al cielo.
Se guardián de nuestros miedos,
Cúbrenos con tu suave velo.
Recuerda siempre nuestra morada
Así conoces el camino,
Así vuelves cada velada..

Madre Bendita


Oh Madre bendita
Piadosa alma que Dios nos acercó
A ti recurro en este día
Para darte las gracias
Por tu eterna bendición
Mi espíritu se regocija
Mi alma se llena de alegría infinita
me encuentro bajo tu amparo
tu me proteges y me tiendes tu mano
a veces me desanimo
temo no poder cumplir mis cometidos
y a ti te lloro y te imploro
olvidándome que siempre cuidas de mí
que la ayuda me la envías justo cuando la necesito
solo debo esperar que tu sabiduría me ayude a avanzar
yo te pido perdón madre
cuando mi ansiedad me vence
cuando el miedo mi invade
cuando la desesperación me derriba
no es que pierdo la fe
me asusto y flaqueo
tus ojos de madre guardiana
Sé que siempre cuidan de mi velada
yo te lo agradezco
y una vez más mi alma te entrego.
Gracias madre
Por caminar a mi lado
Cuando el camino es lindo
Cuando el camino es amargo.

martes, 12 de febrero de 2008

Cada Dia


Cada día me levanto
Esperando ver tu rostro
En cada uno de mis actos
Me acompañas desde el alba
Sigues conmigo toda la jornada
Mientras duermo cuidas mis sueños
Eres mi guardiana
Madre de los cielos
Te doy gracias madre mía
Por no dejarme sola
Por cuidarme día a día
Por darme fuerzas para luchar
Cada vez que caiga y creo no poderme levantar
Tus ojos se vuelven
Luz guía de mis días
Tu mirada me consuela
Cuando me siento triste
Cuando la pena de mi se adueña
Son tus brazos mi sostén
Aquel que busco
Cuando no se donde caer
Madre Maria
Madre mía
No sabes cuanto me siento agradecida
Por tenerte a mi lado
Por tenerte cada día

domingo, 3 de febrero de 2008

Reina del Cielo



Virgen poderosa
Reina del cielo.
Me refugio en tu regazo.
Me envuelvo con tus tiernos brazos.
Tú eres mi madre venerada.
Gloria de los cielos,
Por siempre bien amada.,
Dispensadora de tesoros celestiales
yo recurro siempre a ti en mis penas,
Para poder encontrar la paz.
En mis dudas e incertidumbres,
Para encontrar tu luz y la claridad.
En mis dolencias y temores,
Para encontrar tu cariño.
En mis pecados,
Para encontrar tu perdón.
En mi enfermedad,
para encontrar tu santa curación.
En los peligros,
Para gozar de tu protección.
En mis necesidades,

Para tener vuestro bendito socorro.
Sed pues madre mía,
Tesoro mío,
Santa señora de mi alma.
Mi socorro.
Mi amparo.
Mi salvación.
Mi consuelo.
Mi compañera.
Mi sanación.
Mi eterna plegaria para llegar al Señor.
Ten piedad de mis actos y mis errores,
Recibe los suspiros de mi corazón.
Ve en mi el deseo de obrar bien y con amor.
Tierna madre,
Consuelo de los afligidos,
y de aquellos que se sienten perdidos.
Ruega por nosotros tus hijos,
que con amor sincero recurrimos a vos.
Madre de Dios ruega por nosotros.

Santa María



Santa Maria Madre de Dios
Tu que todo lo puedes
Escúchame con amor
Atiende mi suplica
Ayúdame madre
A sanar mi dolor
A calmar mi ansiedad
A ver las cosas con mas claridad
Temo no encontrar una buena solución
A todo lo que me atormenta
A las cosas que enfrento hoy
Dame Madre un buen consejo
Tu aliento es un tesoro
Que guardo siempre en mi pecho
Por favor Madre
Dame paciencia, escucha mi clamor
Discúlpame por ser débil
Esa no es mi intención.
Tu eres ejemplo
De eterna lucha y de amor
Déjame imitarte
Acompáñame por favor.

Santa Rita de Casia


Santa Rita de Casia
Madre de rosas
Madre del alma
Tu fuiste peregrina
En la vida del señor
Lo amaste y adoraste
En su camino con tu fe nos guiaste
Santa patrona
De lluvia de rosas
Cuida mi vida
Cuida de mis horas
Llena de gozos mi vida
Alumbra nuestros corazones
Dale a nuestras vidas
Una dulce armonía
Yo en ti confío
Cuida de mi casa
Cuida de mi niño
Tu que puedes interceder ante Jesús nuestro Señor
Pídele que siempre
nos recuerde con amor
Que atienda nuestras suplicas
Nos aleje del dolor
Nos dé fuerzas cuando faltan
Nos proteja y tenga compasión
Nos permita una vida saludable
Lejos de los temores miedos y tempestades
Santa Rita divina
Regocija mi corazón
Atiende mis suplicas
Santa de los imposibles
Santa de mi corazón
No me abandones
Escucha mi oración.

Santísimo San José


Santísimo San José
Tu que has sido un padre ejemplar
Humilde, paciente, valiente, protector,
Tu que has velado por tu familia
Tu que los guiaste por el buen sendero de la vida
Tu que les diste todo tu amor
Procuraste que nada les falte
Llevaste el amor como único estandarte
A ti hoy te pido
Queridísimo San José
Que acompañes a mi familia
Que nos guíes por esta vida
Bríndanos tu protección
Enséñanos a ser unidos
Que en nuestro hogar prevalezca el amor
Danos tu buen ejemplo
Extiéndenos tu mano
La tomaremos con amor
Seguiremos tu buen ejemplo
Para llevarte siempre en el corazón

Señor Jesús,
Padre Nuestro Salvador,
A ti te pido,
A ti te encomiendo mi dolor.
Tu que siempre me proteges,
Quita esta pena de mi corazón.
Ayúdame desde el cielo,
Tiéndeme tu mano,
Escucha hoy mi voz.
Tu que todo lo puedes,
Sé hoy mi salvación.
La tristeza ocupa mis horas,
El miedo y la desolación.
Si tus ojos en mi camino,
Yo logro encontrar
Transmíteme tu paz,
Tu dulzura y serenidad.
Solo con el corazón tranquilo,
Podré pensar con tranquilidad.
Encontrar una respuesta a todo,
Esas sabias que tu me sueles dar.
No me dejes hoy Jesús,
Enciende dentro mío tu luz,
Dame tu calor, tu amor y tu comprensión.
Solo tu compañía,Me liberará de este dolor

Señora del Silencio


Señora del silencio,
Tu silencio es presencia,
Cuando todo se duerme.
Cuando todos parten.
Cuando todo se apaga.
Cuando todo se desvanece.
ahí quedas tu al pie de nuestro ser,
atiendes nuestras suplicas,
no nos dejas caer.
Envuélveme en el manto de tu silencio,
no me dejes perecer.
Embébenos con la fortaleza de tu fe.
Con la grandeza de tus acciones.
Con la altura de tu esperanza.
Con la profundidad de tu amor.
Con tu capacidad de perdonar.
Con tu amabilidad de brindar,
Sin esperar recibir.
Señora del silencio,
acompáñame con tu claridad,
para tomar sabias decisiones
cuando no se como actuar.
Permite concentrarme
en una sabia decisión.
Ilumina mi mente.
Acompáñame en el camino de esta elección.
Madre del silencio,
Escúchame por favor.
A ti hoy te suplico
Me protejas con amor.
Marca mi camino
Yo respetare tu elección.
A ti encomiendo mis deseos,
mis miedos,
y mis mas profundos sueños.
De tu silencio saldrá,
decisión sabia que he de respetar.
Madre de todos los tiempos
A ti te imploro por mi y mis anhelos.

Stella Maris


Nada me llena más de gracia
Que elevar mis ojos
Y encontrar los tuyos brillando para mí.
Oh madre estrella del mar,
No permitas que el mal,
La tristeza,
Las desavenencias,
hundan la barca de mi espíritu.
Oh madre Maria yo te invoco.
Acompáñame.
Protégeme.
Cuídame.
Consuélame.
Sáname.
Embriágame con tu amor.
No permitas que me pierda,
en el laberinto de las penas.
Tiéndeme tu mano,
No me dejes naufragar.
Sálvame cuando caigo
en el escollo de la tristeza.
Calma las aguas de mi vida agitada.
Controla las mareas,
Que me pierden y me rodean.
Stella Maris
Entibia las aguas de mi vida,
Para que pueda reposar y vivir en armonía.

Tres Hombres


Tres cruces prepararon esa mañana en el Gólgota
Tres hombres habían sido condenados a la cruz.
Dos de ellos se lo merecían,
Uno de ellos no.
Los tres hombres fueron enjuiciados
Dos de ellos recibieron un juicio justo
Uno de ellos no.
Los tres hombres fueron castigados.
Dos de ellos se lo buscaron
Uno de ellos no
Los tres hombres cargaron su cruz.
Dos de ellos llevaban la propia
Uno de ellos no.
Los tres hombres fueron insultados y agraviados.
Dos de ellos respondieron a la muchedumbre de la misma manera
Uno de ellos no.
Tres hombres fueron clavados a su cruz.
Dos se lamentaban del dolor
Uno de ellos no.
Tres hombres hablaban ese día en la cruz.
Dos de ellos se quejaban
Uno de ellos pedía perdón por los otros dos.
Tres hombres vivieron su dolor en la cruz.
Dos estaban solos
Uno de ellos no.
Los cielos se cubrieron,
Y la lluvia inundó el lugar.
Tres hombres murieron.
Dos de ellos tuvieron lluvia por lágrimas,
Uno de ellos tuvo las lágrimas de todas las almas
Que acompañaban a su Padre,
Nuestro Señor.
Dos de ellos merecían la muerte.
Uno de ellos no
Al caer el día los bajaron de su cruz.
Tres días después,
Dos de ellos yacían en sus tumbas
UNO DE ELLOS NO.

Virgen del Amparo


Vengo a postrarme a tus pies
Segura por la confianza que siento
Por todas las gracias que me has concedido
Y me sigues brindando
Te abro mi corazón
Buscando refugio en el tuyo
Uno mis lágrimas a las tuyas
y me sumo a tu dolor
Tu rostro sereno
Tus ojos de misericordia
Me consuelan
Me escuchas cada vez que acudo a ti
Velas mi sueño
Me guías por tu buen sendero
En ti pongo toda mi confianza
Ten compasión de mí cuando me equivoco
Y no escucho tus sabias palabras
A veces tropiezo
Pero nunca abandono el camino de mis sueños
Aquellos que tu me alimentas
Con tu ejemplo y tu grandeza.
Se siempre mi ejemplo
Madre que tanto te esmeras
Para que cada hijo tuyo siga
Tus pasos y no se detenga
No importa la corriente
Ni los desalientos ni las tempestades
Siempre estas al costado
Llevándonos bajo tu amparo.

Virgen del Remanso


Virgen dolorosa
Alma y dueña de las virtudes
Enséñame a imitar tu entrega
Tu pasión y tu fortaleza
Las cruces que Dios me manda
Pueda recibirlas con calma
Virgen bendita
Pensando en ti espero encontrarlo
Tu nombre me consuela y me enternece.
Tu eres mi esperanza, mi refugio,
mi amor en este valle de lágrimas.
Confío mi alma en tus santas manos.
Tu que eres piadosa protégeme.
En tu bondad confío.
Tu eres mi descanso,
Mi reposo y mi remanso.